


La moto dispondrá de unos extras que harán las delicias de los más exigentes: podrá adaptar las suspensiones para su uso por arena/desierto, la altura del asiento, maletas de aluminio o protecciones, entre otras.


La moto dispondrá de unos extras que harán las delicias de los más exigentes: podrá adaptar las suspensiones para su uso por arena/desierto, la altura del asiento, maletas de aluminio o protecciones, entre otras.
Foto 11: Comenzamos a construir el subchasis fabricando este bello planchón con la forma del asiento, hacemos unos taladros donde van alojados los tornillos que sujetan los muelles del asiento y lo punteamos al chasis justo donde termina la "espina dorsal".
We began to build up the small 'damper' rods manufactured this beautiful iron with the shape of the seat, we do a few holes where are housed the screws that attach the docks of the seat and the punteamos to the chassis just where he finishes the "backbone".

Fotos 12 y 13: Justo por debajo de los muelles del asiento, soldada al planchón, colocamos esta barra traspasada con un taladro de 14 mm ("peazo" broca tiene que tener el tornero Carlos de Rectimansa al que agradecemos sus esfuerzos). Tiene una parte rectificada para que siente de plano en el planchón. La misión de esta barra es sujetar los amortiguadores en su parte alta. Con varilla roscada traspasamos el conjunto como si de una banderilla en vinagre se tratara.
Foto 14: Para terminar el subchasis unimos el planchón y la barra taladrada con el chasis por debajo del soporte motor que fabricamos (foto 10). Lo hacemos con tubo estructural del que nos quedó, sí... la "barreja" de 6 metros, ya queda menos "pa gastala". Dándole un poco de curva para que aloje el colector de escape del cilindro trasero y nos quede un poco más de hueco para meter algo debajo del sillín (un depósito adicional, la batería si coge... o a saber qué metamos).
Foto 16: Detalle del acabado sin refinar del ángulo "raro" que queda en la unión del tubo estructural y el chasis.
Foto 17: Pues nada, aquí tenemos nuestro chasis recién salido del horno. Ahora toca desmontar todo y llamar al amigo Jesús a ver si nos lo suelda un domingo que no se le junte mucho. Que no se le junte mucho el sábado por la noche, no el domingo.
Foto 19: Cordón tras cordón la mañana va pasando y el amigo Jesús se fusiona con su pinza de soldar como si fuesen uno. Transformándose en una máquina de fundir metal casi perfecta.
Locura o desafío personal, lo que quiere realizar el piloto Ignacio Chivite en el próximo Rally Dakar 2011 que se celebrará en esta edición entre Argentina y Chile. Curioso y arriesgado el participar con una motocicleta fabricada en el año 1.978, aunque completamente adaptada para tal evento.

Foto 5: Esto es lo que sobra tras cortar. Nos pasaremos esta noche por el centro de reciclado "el chuchi" y se lo dejaremos en la puerta, total nos vas a pagar lo mismo..."ná".
This is what's left after cutting. We will pass this evening by the recycling center "chuchi" and we'll leave at the door, we're going to pay the same ... nothing.
Foto 9: Llegados a este punto sólo tenemos que unir lo que denominábamos "espina dorsal" con la parte central del cuadradillo. Lo hacemos con tubo estructural de 50x30x3 mm (como no lo he conseguido "de gratis" he tenido que comprar 6 metros sólo, me sobran 5,5), curvándolo se adapta al basculante y al motor, se puntea y con ésto ya tenemos formada la cuna motor. El siguiente paso es fabricar el subchasis, que será el encargado de soportar nuestras delicadas posaderas.
Foto 10: Detalle del soporte motor trasero superior que fabricamos para sustituir los originales que perdimos al cortar el chasis. Va soldado al tubo que montamos en el paso anterior.
Pensé en un primer momento en cambiarlo y poner algo bonito más minimalista, pero viendo los precios acudí a Pedro para ver si se podía hacer algo, y así fué, con una "dremel" de los moros abrió el velocimetro gastando tres discos de corte de la misma marca.
Después llegó el milagro de la química, bastó con dos chufladas de limpiacadenas y otras dos de grasa para que el artilugio volviera a su estado original, no sin antes probarlo metiéndole un taladro. Todo el conjunto quedó herméticamente sellado con silicona negra de juntas de motor, lo que garantiza su perfecto funcionamiento durante el tiempo que tarde en estropearse de nuevo.